No Te Metas Con Zohan -

La película reduce las décadas de hostilidad política a una riña de vecinos, donde los "atentados" se convierten en bromas pesadas (como contratar a manifestantes falsos para protestar fuera del local). Aunque la película ha recibido críticas por simplificar un tema complejo, su mensaje subyacente es uno de coexistencia pacífica. Al final, judíos y palestinos se unen no por la política, sino por su odio común hacia un gentrificador corporativo (un precoz guiño a la lucha contra la gentrificación