Mi momento más oscuro no fue un exorcismo, sino un accidente estúpido. Intenté un "círculo de fuego" para un trabajo de prosperidad. Usé alcohol de quemar en un plato de cerámica. El plato explotó, las cortinas se incendiaron y mi gato Saltamonte se asustó tanto que orinó sobre mi grimorio.
Durante siglos, la palabra "bruja" ha sido un estigma, una etiqueta pegada con fuego y miedo en la historia de la humanidad. Sin embargo, en la intimidad de mi altar, entre el olor a incienso de sándalo y la cera derretida de una vela negra, la palabra significa algo radicalmente diferente. Significa sabiduría, autonomía y una profunda sintonía con las energías que tejen el universo. confesiones de una bruja
No tengo pacto con el diablo. Los brujos de verdad no creemos en Satanás como una entidad real; esa es una invención cristiana para demonizarnos. Nuestro "diablo" es el miedo, la ignorancia y la falta de conexión con la tierra. Mi momento más oscuro no fue un exorcismo,
En estas , debo confesar que mi productividad no es lineal. Me rijo por la Osa Menor y por las fases lunares. El plato explotó, las cortinas se incendiaron y
I am not a villain. I am a midwife, a gardener, a keeper of thresholds. I brew tea for fevers, not poison for enemies. I tie red ribbons to doorframes to invite love, not to bind anyone’s will. But the world has always feared what it cannot own. So I learned to keep my confessions quiet, like seeds buried in winter soil.
The book is centered on the testimony of Sofía, who claims her journey into witchcraft began in childhood after an encounter with an ethereal being.